Antes de la llegada de tus huéspedes, asegúrate de comunicarte de manera clara y amable. Proporciona información detallada necesaria sobre cómo llegar a tu alojamiento, el proceso de check-in/check-out, las reglas y cualquier otro detalle relevante. Estar disponible para responder a las consultas de los huéspedes, tanto antes como durante la estancia.
Si no puedes recibirlos personalmente, asegúrate de que el check-in sea sencillo y sin complicaciones, con instrucciones claras. Recibe a tus huéspedes con un toque especial, como una nota de bienvenida, un detalle local o una guía de la zona con recomendaciones.
Mantén tu alojamiento limpio, ordenado y bien presentado en todo momento. Asegúrate de que las sábanas, toallas y otros elementos esenciales estén limpios y en buen estado. Pequeños detalles como una decoración acogedora y una buena iluminación pueden marcar la diferencia en la experiencia de tus huéspedes.

Mantén tu alojamiento en excelentes condiciones, asegúrate de que todos los electrodomésticos funcionen y de que no haya desperfectos. En caso de problemas, responde con rapidez y proporciona una solución eficiente para evitar inconvenientes a los huéspedes.
Considera las necesidades y preferencias de tus huéspedes y haz todo lo posible para satisfacerlas. Proporciona comodidades adicionales como artículos de tocador, mapas de la zona, guías turísticas y otros extras que puedan mejorar su estancia. Ofrece Wi-Fi de calidad y cualquier otro equipo que puedan necesitar, especialmente si son nómadas digitales o trabajan remotamente.

Ofrece Check-in flexibles o incluso sin contacto, para adaptarse a los horarios de los huéspedes, especialmente si llegan tarde o muy temprano. Considera ser flexible con el horario de Check-out si es posible, para mejorar la experiencia general de los huéspedes.
Hazles saber que estás disponible para resolver cualquier duda o inconveniente. Pero respeta la privacidad y el espacio personal de tus huéspedes durante su estancia. Asegúrate de que tengan acceso exclusivo a las áreas que han reservado y evita entrar en su espacio sin previo aviso. Bríndales la libertad de disfrutar de su estancia a su propio ritmo y según sus preferencias.
Ofrece un servicio al cliente excepcional en todo momento. Un toque personal y auténtico puede marcar la diferencia en la experiencia del huésped. Tu actitud amable y profesional marcará la diferencia en la experiencia de tus invitados. Mostrar interés por sus necesidades y ofrecer ayuda en todo momento genera confianza y buenas reseñas.
Solicita comentarios a tus huéspedes al final de su estancia y utilízalos para mejorar continuamente tu servicio. Aprende de las experiencias pasadas y haz ajustes según sea necesario para garantizar que cada nuevo huésped tenga una experiencia aún mejor que el anterior.
